“Justin… por favor, no lo hagas…”
Salí al pasillo cerrando la
puerta tras de mí antes de que alguien pudiera percatarse de su presencia.
Le miré a los ojos con todo
el odio que rebosaba de mi. Esto no estaba bien. ¿Qué coño hacían aquí? ¿Y por
qué buscaban a Matt? ____ estaba al otro lado de la puerta, con mis amigos,
tenían que largarse. Si buscaban a Matt podía ir a buscarlo y que se largaran
de aquí. No quería mas problemas. Quería ser sincero con ella pero no iba hacer
que todo esto le saltara a la cara.
“¿Por qué buscáis a Matt?”
“Eso no es asunto tuyo. Ve
a buscarle.” Ordenó Tony con una sonrisa arrogante.
“Primero dímelo. No vas a
atravesar la puerta a menos que sepa de que va todo esto.” Encaré.
“John” llamó Tony sin ni
siquiera volverse al gorila de su izquierda.
Este levantó la pistola que
tenía guardada en su bolsillo y apuntó directo al centro de mi frente. Tragué
saliva. A veces me olvidaba de lo que eran capaces de hacer si te interponías
entre ellos y su objetivo. Y ahora mismo ese objetivo estaba detrás de mi
puerta, ajeno al peligro.
Watson soltó una fuerte
risa. “¿Te han comido la lengua, Bieber?”
“Vete a la mierda, viejo.”
Escupí con la mirada fija en el cañón del arma.
“Muestra algo de respeto,
insolente. Puedo terminar tu estúpido juego en un momento si quisiera.” Murmuró
apretando los dientes. Era fácil llevarle al límite.
“Entonces no tendrías quien
hiciera tu trabajo sucio.” Le miré entonces justo a tiempo para ver como se
abalanzaba sobre mí agarrando mi camiseta por el cuello, golpeando mi espalda
contra la puerta de madera. Hice una mueca cuando el dolor atravesó mi espina
dorsal.
“Entra ahí y tráemelo si no quieres que explote tus
huevos con todos tiros, ¿entendido?”
Me soltó de un empujón y se apartó. Permitiéndome el
espacio suficiente para que abriera la puerta y entrara sin dificultad.
¿Iba a vender a Matt? ¿Iba a salvar el culo de todos
los demás y a entregarle? Demonios, sí. El chaval ni siquiera me caía bien. Iba
a proteger a los demás. Y si eso significaba perder a uno por el camino que Ali
sea. Este lío lo había montado él solo y solo iba a salir de esto.
“Tres minutos. O
entramos y le volamos los sesos a todos los de la casa.” Apreté mi mandíbula y
asentí de espaldas a él. Podía notarse la diversión en su voz.
Abrí la puerta y entré
de nuevo en la casa. La gente no había notado mis diez minutos de ausencia,
todos bailaban y reían. La fiesta continuaba tranquila. Y así debía de seguir.
Tenía que encontrar a
Matt rápido. Tenían que largarse de aquí.
Le vi a lado de la
cocina, con una cerveza en la mano mirando como bailaban los otros, entre ellos
____, que contoneaba su cintura al ritmo de la música. Matt parecía disfrutar
de ello. Eso hizo que mi sangre hirviera y me obligué a apretar los puños para
contenerme. El problema lo iba a tener fuera, no conmigo. Esto era otra batalla
distinta.
Me acerqué a él
serpenteando a la gente que se cruzaba en mi camino. Cuando llegué hasta él le
agarré del brazo sin decir nada mas y tiré hacia la puerta. Soltó un quejido y
dio un fuerte tirón que hizo que soltara mi agarre. Mierda.
“¿Qué coño haces,
tío?” Preguntó irritado.
“Sal ahora mismo,
están buscándote.” Solté haciendo un gesto hacia la puerta con la cabeza.
“¿Quién?”
“Creo que debes
saberlo. Ahora sal antes de que entren. Porque te juro por Dios que si tocan a
___...”
“Si la tocan, ¿qué,
eh? ¿Qué vas hacerme?” Se acercó dos pasos hacia mí. Quedando justo delante.
Amenazante. Eso sólo hizo que se formara una sonrisa burlona en mi rostro. Gilipollas.
“Te romperé cada uno
de tus malditos huesos, y hazme caso, querrás estar muerto.” Amenacé lo
bastante bajo y peligroso para que solo él pudiera oírme. “Ahora sal. ¡YA!”
Tragó saliva y
asintió, pasando por mi lado golpeando mi hombro con el suyo con dureza. Le
seguí por detrás a paso ligero. Sin dejar mucho espacio entre nosotros.
Vi de reojo que ____ y
Danna nos miraban con expresión interrogante. Forme una pequeña sonrisa en su
dirección para que no se preocuparan y le hice un gesto diciendo que pronto
volvería, que solo saldría un segundo. Ella asintió y le susurró algo a Danna
que captó su atención.
Volví la vista hacia
delante, hacia Matt y cogí aire. Esto iba a ser intenso. Saqué mi móvil y le
mandé un mensaje con rapidez a Ryan. Pasara lo que pasara nadie tenía que salir
en este momento. Y mas exactamente ____.
Matt abrió la puerta
con cuidado de que no se viera nada por detrás de él. Se quedó pálido ante la
sorpresa que le aguardaba. Empujé su espalda con mi hombro saliendo detrás de
él. Esperaba que en la sala no se hubiera visto nada de esto. Matt seguí
totalmente quieto pegado a la puerta. Buscando cualquier salida posible con la
mirada. Tony en cambio parecía divertido, y eso era exactamente cuando mas
peligroso era. El otro hombre, a la izquierda de Tony, se crujió los nudillos
echándole una ojeada de arriba a bajo a Matt. A pesar de su musculatura iba a
poder acabar con él en menos de lo que cantaba un gallo y eso parecía
emocionarle. Me coloqué a su lado, intentando… Intentando, ¿qué? No iba a poder
con los tres yo solo. Y no creo que Matt hiciera mucho, tenía en este momento
los huevos en la garganta. ¿Y tú eres un hombre? Por favor…
“La gallinita ha
decidido salir a jugar” sonrió abriendo sus brazos como gesto de bienvenida.
“Encantado de volver a verte, Johnson. Tendrás mi dinero por supuesto.” Al
pronunciar esa última frase la expresión de su rostro se volvió completamente
enfurecida.
“No-no, no he tenido…
tiempo de… conseguirlo…” Tartamudeó.
Tony negó con la
cabeza. “Ts, ts. Verás, chico, aquí las cosas se tienen cuando yo lo decido.
¿No te entregué yo la mercancía a tiempo?”
“Si-si…” Tartamudeó.
Matt dio un paso hacia atrás chocando con la pared.
“Entonces espero lo
mismo de mis clientes.”
“Matt, ¿Cuánto…?”
Pregunté sin apartar la vista de los dos matones que nos miraban como cachos de
carne.
Tragó saliva. “Cinco
mil…”
“¡¿Cinco mil?!
¿Cómo…?”
“Sí, tú amigo nos
lleva comprando coca durante bastante tiempo. Al principio era un buen cliente
y nos pagaba, pero ahora…” Dijo Tony con una pena falsa.
“Te lo pagaré, lo
juro, sólo… sólo necesito algo mas de tiempo. ¡Dame algo más de tiempo, por
favor!” Suplicó Matt desesperado.
Esto iba a acabar mal,
lo presentía. Maldito cabrón.
“Parece que no lo
entiendes, o pagas ahora o te mato. Es muy fácil de entender creo yo, ¿no,
chicos?” Les preguntó con una sonrisa a sus dos matones. Estos asintieron y
murmuraron un: “si, señor.” “Tiene usted toda la razón.” Tony pareció
complacido.
Matt cayó al suelo de
rodillas, suplicando. “Sólo un día mas, sólo uno mas.” Lloraba y berreaba por
su vida.
La puerta se abrió y
ni si quiera me di cuenta por todo el jaleo que montaba Matt. Tony pareció
sonreír con alegría. Alzó la cabeza hacia mí y John extendió su pistola en mi
dirección.
“¿Qué…?” Pregunté
aturdido. Yo no iba a participar en esto. Esto no tenía nada que ver conmigo.
Yo ya había hecho mi parte, había traído a Matt. El resto era su problema.
“¿Justin?” Aquella voz
hizo que mi corazón diera un vuelco.
Me di la vuelta viendo
como ____ asomaba su cabeza por la puerta y contemplaba inexpresiva toda la
escena.
“Vuelve dentro.” La
pedí casi con una súplica.
“¿Qué esta pasando,
Justin?” Preguntó mientras poco a poco salía de la casa.
“¡NO! Vuelve dentro,
ahora.” Grité.
La risa de Tony
retumbó por todo el pasillo. Dio dos zancadas y agarró el arma de John
colocándolo en mi mano. Le miré suplicándole con la mirada que no hiciera esto.
Que ahora no era el momento y no podía pedirme tal cosa. Trague saliva al ver
como su sonrisa se ensanchaba y asentía.
“Dispárale. Dispárale
y no daré la orden de que destrocen el cuerpo de tu preciosa novia. Dispárale y
no tendrás que oír como ella grita hasta morir.” Susurró en mi oído lo bastante
bajo para que sólo yo pudiera oírlo.
Apreté el arma en mi
puño. Si lo hacía estropearía cualquier esperanza con ella. Y si no lo hacía la
matarían a ella o quien sabe que otra cosa peor podría ocurrírsele. Ella no iba
a pagar por los errores que me habían obligado a cumplir.
Mis dedos
instintivamente se amoldaron a la pistola. La cargué el arma y aparté la vista
de ella.
“Vuelve a casa, ____.”
Pedí por última vez. Por favor, por favor, hazlo joder. HAZLO.
“No querida, quédate y
contempla el espectáculo.” Pidió Tony.
Gruñí con ira y clavé
la vista en Matt que me miraba atónito y con lágrimas en los ojos. ¿De verdad
podía hacer esto? ¿Podía matarlo por mucho que le odiara? ¿Iba a disparar contra
él?
____ dio un paso hacia
mi. “Justin… por favor, no lo hagas…” Su voz llegó hasta mí, triste,
suplicante, desesperada, como un rayo de luz que intenta apartar la oscuridad.
Pero mis
dedos encontraron el gatillo y el cuerpo de Matt golpeó el suelo.
_____:
Me dolían los pies y
la boca de reír y bailar toda la noche. Pero Danna seguía el ritmo de la música
y casi me obligaba a acompañarla. Los tacones martillaban el suelo y el sudor
mojaba mi nuca.
“Danna, no puedo mas.”
Suspiré todavía contoneando mis caderas.
Ella agarró mis brazos
y los tiró al aire mientras reía.
“Mueve ese culo
preciosa.” Reí con ella. Cuando había bebido no había quien la pudiera parar.
Negué con la cabeza.
“Quiero buscar a Justin, quería hablar conmigo.” Grité por encima de la música
para que pudiera oírme mejor.
“Está allí.” Dijo
señalándolo.
Ambas miramos la
escena. Matt había encarado a Justin pero este parecía relajado y supo que
decir para que Matt se alejara, no sin antes golpearle hombro con hombro. Como
un niño al que le quitan su juguete favorito porque es hora de dormir. Justin
me devolvió entonces la mirada y le pregunté con los ojos de qué iba todo
aquello. Él me sonrió y me hizo un gesto para que me relajara, diciéndome que
no tardaría en volver.
“¿Tu te fías de esto?”
Le pregunté a Danna. Ella los miró justo cuando Justin volvió a avanzar detrás
de Matt y negó con la cabeza.
“Algo turbio traman.”
“¿Crees que debería ir
a preguntar?”
“Cariño, yo
directamente los frenaba a los dos.”
Levanté la vista pero
ya no podía verles. Lo mas seguro es que se encontraran fuera de la casa.
Opte por seguir el
consejo de Danna y atravesé la habitación directa a la puerta. ¿Para qué iban
hablar Justin y Matt? A lo máximo que podían llegar era a no llegar a las manos
cuando estaban en un mismo sitio. Todavía no sabía quien había tenido la
fantástica idea de invitarle a la fiesta.
Agarré el picaporte y
antes de poder girarlo una mano me agarró la muñeca y se coló entre mi cuerpo y
la puerta.
“¿Vas a tomar el aire,
___?” Preguntó Ryan con una sonrisa.
“Si esto es uno de tus
trucos de salvarle el culo a tu mejor amigo, olvídate Ryan.” Suspiré intentando
esquivarle.
“Venga, vamos a bailar
un poco, anda.” Cogió mis manos y tiró de mí hacia la pista improvisada.
Nos alejamos un poco
de la puerta, pero yo seguía con la idea de salir ahí fuera y ver que ocurría
exactamente.
“No tengo tiempo para
esto, Ryan.” Dije mientras él bailaba delante de mí, agitando los brazos y las
piernas casi como un loco.
“Solo un bailecito, no
creo que eso haga daño.” Cogió una de mis manos haciendo que diera una vuelta
sobre mí.
Negué con la cabeza y
Ryan siguió bailando alrededor de mi. Divisé a Danna y la pedí ayuda
gesticulando. Ella no tardo mucho en alcanzarlos. Tocó la espalda de Ryan
obligándolo a darse la vuelta para ver quien era. Danna no perdió mucho mas el
tiempo. Cogió a Ryan de las solapas de su camisa y tiró de él hacia ella
colocando sus labios sobre los suyos. Ryan no pareció quejarse y eso me dio a
mi el tiempo para llegar a la puerta y poder salir.
“¿Justin?” Pregunté
sacando la cabeza por la puerta.
Delante de mi estaba
Justin que no tardó ni un segundo en darse la vuelta para mirarme. A su lado
estaba Matt, llorando y moqueando como si le fuera la vida en ello. Y estaba
Tony, acompañado de dos de sus matones, uno de ellos le ofrecía una pistola a
Justin. ¿Qué estaba pasando aquí? Dios, mio, ¿no iban hacerles nada a ellos no?
No, no, no, Justin sabía como salir de esto. Él había terminado con las peleas,
con todo esto. Me lo prometió. Sé que lo ha cumplido, sé que lo ha hecho. Pero,
¿y si esto era a lo que se refería Ryan el otro día…?
“Vuelve dentro.” Me
pidió de inmediato. Quería salir pero mis piernas parecían no responder. En
cambio, di varios pasos hacia delante. Cerrando la puerta tras de mi.
“¿Qué esta pasando,
Justin?” Pregunté temblorosa.
“¡NO! Vuelve dentro,
ahora.” Gritó haciendo que me parara en seco. Mi corazón se aceleró a la máxima
velocidad.
Tony se rió. ¿Aquello
le parecía divertido? Maldito enfermo.
Se acercó a Justin
entregándole el arma que sujetaba uno de sus gorilas. Justin la agarró con
fuerza. Esto no podía estar pasando, no, no era posible.
Miré a Matt que seguía
en el suelo, agazapado protegiéndose de todos mientras miraba a Tony y Justin
con temor. Quise acercarme hasta él pero los pies de nuevo no me respondían y
me quedé quieta, asustada, aterrada, sin saber que hacer.
Justin me miró una vez
mas a la vez que cargaba el arma. Pidiéndome algo con los ojos. ¿Perdón? ¿Por
qué…?
“Vuelve a casa, ____.”
Pidió de nuevo con mas fuerza.
“No querida, quédate y
contempla el espectáculo.” Pidió Tony con diversión.
Las lágrimas estaban
empezando a salir. Anduve solo un paso hacia Justin, suplicándole. Con miedo de
que si le tocaba me apartara de un empujón.
“Justin… por favor, no lo hagas…” Susurré con
una última súplica.
Pero sus
dedos encontraron el gatillo y el cuerpo de Matt golpeó el suelo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario