lunes, 24 de marzo de 2014

Capitulo 43

 “Justin… por favor, no lo hagas…” 



Salí al pasillo cerrando la puerta tras de mí antes de que alguien pudiera percatarse de su presencia.
Le miré a los ojos con todo el odio que rebosaba de mi. Esto no estaba bien. ¿Qué coño hacían aquí? ¿Y por qué buscaban a Matt? ____ estaba al otro lado de la puerta, con mis amigos, tenían que largarse. Si buscaban a Matt podía ir a buscarlo y que se largaran de aquí. No quería mas problemas. Quería ser sincero con ella pero no iba hacer que todo esto le saltara a la cara.
“¿Por qué buscáis a Matt?”
“Eso no es asunto tuyo. Ve a buscarle.” Ordenó Tony con una sonrisa arrogante.
“Primero dímelo. No vas a atravesar la puerta a menos que sepa de que va todo esto.” Encaré.
“John” llamó Tony sin ni siquiera volverse al gorila de su izquierda.
Este levantó la pistola que tenía guardada en su bolsillo y apuntó directo al centro de mi frente. Tragué saliva. A veces me olvidaba de lo que eran capaces de hacer si te interponías entre ellos y su objetivo. Y ahora mismo ese objetivo estaba detrás de mi puerta, ajeno al peligro.
Watson soltó una fuerte risa. “¿Te han comido la lengua, Bieber?”
“Vete a la mierda, viejo.” Escupí con la mirada fija en el cañón del arma.
“Muestra algo de respeto, insolente. Puedo terminar tu estúpido juego en un momento si quisiera.” Murmuró apretando los dientes. Era fácil llevarle al límite.
“Entonces no tendrías quien hiciera tu trabajo sucio.” Le miré entonces justo a tiempo para ver como se abalanzaba sobre mí agarrando mi camiseta por el cuello, golpeando mi espalda contra la puerta de madera. Hice una mueca cuando el dolor atravesó mi espina dorsal.
“Entra ahí y tráemelo si no quieres que explote tus huevos con todos tiros, ¿entendido?”
Me soltó de un empujón y se apartó. Permitiéndome el espacio suficiente para que abriera la puerta y entrara sin dificultad.
¿Iba a vender a Matt? ¿Iba a salvar el culo de todos los demás y a entregarle? Demonios, sí. El chaval ni siquiera me caía bien. Iba a proteger a los demás. Y si eso significaba perder a uno por el camino que Ali sea. Este lío lo había montado él solo y solo iba a salir de esto.
“Tres minutos. O entramos y le volamos los sesos a todos los de la casa.” Apreté mi mandíbula y asentí de espaldas a él. Podía notarse la diversión en su voz.
Abrí la puerta y entré de nuevo en la casa. La gente no había notado mis diez minutos de ausencia, todos bailaban y reían. La fiesta continuaba tranquila. Y así debía de seguir.
Tenía que encontrar a Matt rápido. Tenían que largarse de aquí.
Le vi a lado de la cocina, con una cerveza en la mano mirando como bailaban los otros, entre ellos ____, que contoneaba su cintura al ritmo de la música. Matt parecía disfrutar de ello. Eso hizo que mi sangre hirviera y me obligué a apretar los puños para contenerme. El problema lo iba a tener fuera, no conmigo. Esto era otra batalla distinta.
Me acerqué a él serpenteando a la gente que se cruzaba en mi camino. Cuando llegué hasta él le agarré del brazo sin decir nada mas y tiré hacia la puerta. Soltó un quejido y dio un fuerte tirón que hizo que soltara mi agarre. Mierda.
“¿Qué coño haces, tío?” Preguntó irritado.
“Sal ahora mismo, están buscándote.” Solté haciendo un gesto hacia la puerta con la cabeza.
“¿Quién?”
“Creo que debes saberlo. Ahora sal antes de que entren. Porque te juro por Dios que si tocan a ___...”
“Si la tocan, ¿qué, eh? ¿Qué vas hacerme?” Se acercó dos pasos hacia mí. Quedando justo delante. Amenazante. Eso sólo hizo que se formara una sonrisa burlona en mi rostro. Gilipollas.
“Te romperé cada uno de tus malditos huesos, y hazme caso, querrás estar muerto.” Amenacé lo bastante bajo y peligroso para que solo él pudiera oírme. “Ahora sal. ¡YA!”
Tragó saliva y asintió, pasando por mi lado golpeando mi hombro con el suyo con dureza. Le seguí por detrás a paso ligero. Sin dejar mucho espacio entre nosotros.
Vi de reojo que ____ y Danna nos miraban con expresión interrogante. Forme una pequeña sonrisa en su dirección para que no se preocuparan y le hice un gesto diciendo que pronto volvería, que solo saldría un segundo. Ella asintió y le susurró algo a Danna que captó su atención.
Volví la vista hacia delante, hacia Matt y cogí aire. Esto iba a ser intenso. Saqué mi móvil y le mandé un mensaje con rapidez a Ryan. Pasara lo que pasara nadie tenía que salir en este momento. Y mas exactamente ____.
Matt abrió la puerta con cuidado de que no se viera nada por detrás de él. Se quedó pálido ante la sorpresa que le aguardaba. Empujé su espalda con mi hombro saliendo detrás de él. Esperaba que en la sala no se hubiera visto nada de esto. Matt seguí totalmente quieto pegado a la puerta. Buscando cualquier salida posible con la mirada. Tony en cambio parecía divertido, y eso era exactamente cuando mas peligroso era. El otro hombre, a la izquierda de Tony, se crujió los nudillos echándole una ojeada de arriba a bajo a Matt. A pesar de su musculatura iba a poder acabar con él en menos de lo que cantaba un gallo y eso parecía emocionarle. Me coloqué a su lado, intentando… Intentando, ¿qué? No iba a poder con los tres yo solo. Y no creo que Matt hiciera mucho, tenía en este momento los huevos en la garganta. ¿Y tú eres un hombre? Por favor…
“La gallinita ha decidido salir a jugar” sonrió abriendo sus brazos como gesto de bienvenida. “Encantado de volver a verte, Johnson. Tendrás mi dinero por supuesto.” Al pronunciar esa última frase la expresión de su rostro se volvió completamente enfurecida.
“No-no, no he tenido… tiempo de… conseguirlo…” Tartamudeó.
Tony negó con la cabeza. “Ts, ts. Verás, chico, aquí las cosas se tienen cuando yo lo decido. ¿No te entregué yo la mercancía a tiempo?”
“Si-si…” Tartamudeó. Matt dio un paso hacia atrás chocando con la pared.
“Entonces espero lo mismo de mis clientes.”
“Matt, ¿Cuánto…?” Pregunté sin apartar la vista de los dos matones que nos miraban como cachos de carne.
Tragó saliva. “Cinco mil…”
“¡¿Cinco mil?! ¿Cómo…?”
“Sí, tú amigo nos lleva comprando coca durante bastante tiempo. Al principio era un buen cliente y nos pagaba, pero ahora…” Dijo Tony con una pena falsa.
“Te lo pagaré, lo juro, sólo… sólo necesito algo mas de tiempo. ¡Dame algo más de tiempo, por favor!” Suplicó Matt desesperado.
Esto iba a acabar mal, lo presentía. Maldito cabrón.
“Parece que no lo entiendes, o pagas ahora o te mato. Es muy fácil de entender creo yo, ¿no, chicos?” Les preguntó con una sonrisa a sus dos matones. Estos asintieron y murmuraron un: “si, señor.” “Tiene usted toda la razón.” Tony pareció complacido.
Matt cayó al suelo de rodillas, suplicando. “Sólo un día mas, sólo uno mas.” Lloraba y berreaba por su vida.
La puerta se abrió y ni si quiera me di cuenta por todo el jaleo que montaba Matt. Tony pareció sonreír con alegría. Alzó la cabeza hacia mí y John extendió su pistola en mi dirección.
“¿Qué…?” Pregunté aturdido. Yo no iba a participar en esto. Esto no tenía nada que ver conmigo. Yo ya había hecho mi parte, había traído a Matt. El resto era su problema.
“¿Justin?” Aquella voz hizo que mi corazón diera un vuelco.
Me di la vuelta viendo como ____ asomaba su cabeza por la puerta y contemplaba inexpresiva toda la escena.
“Vuelve dentro.” La pedí casi con una súplica.
“¿Qué esta pasando, Justin?” Preguntó mientras poco a poco salía de la casa.
“¡NO! Vuelve dentro, ahora.” Grité.
La risa de Tony retumbó por todo el pasillo. Dio dos zancadas y agarró el arma de John colocándolo en mi mano. Le miré suplicándole con la mirada que no hiciera esto. Que ahora no era el momento y no podía pedirme tal cosa. Trague saliva al ver como su sonrisa se ensanchaba y asentía.
“Dispárale. Dispárale y no daré la orden de que destrocen el cuerpo de tu preciosa novia. Dispárale y no tendrás que oír como ella grita hasta morir.” Susurró en mi oído lo bastante bajo para que sólo yo pudiera oírlo.
Apreté el arma en mi puño. Si lo hacía estropearía cualquier esperanza con ella. Y si no lo hacía la matarían a ella o quien sabe que otra cosa peor podría ocurrírsele. Ella no iba a pagar por los errores que me habían obligado a cumplir.
Mis dedos instintivamente se amoldaron a la pistola. La cargué el arma y aparté la vista de ella.
“Vuelve a casa, ____.” Pedí por última vez. Por favor, por favor, hazlo joder. HAZLO.
“No querida, quédate y contempla el espectáculo.” Pidió Tony.
Gruñí con ira y clavé la vista en Matt que me miraba atónito y con lágrimas en los ojos. ¿De verdad podía hacer esto? ¿Podía matarlo por mucho que le odiara? ¿Iba a disparar contra él?
____ dio un paso hacia mi. “Justin… por favor, no lo hagas…” Su voz llegó hasta mí, triste, suplicante, desesperada, como un rayo de luz que intenta apartar la oscuridad.

Pero mis dedos encontraron el gatillo y el cuerpo de Matt golpeó el suelo.


_____:


Me dolían los pies y la boca de reír y bailar toda la noche. Pero Danna seguía el ritmo de la música y casi me obligaba a acompañarla. Los tacones martillaban el suelo y el sudor mojaba mi nuca.
“Danna, no puedo mas.” Suspiré todavía contoneando mis caderas.
Ella agarró mis brazos y los tiró al aire mientras reía.
“Mueve ese culo preciosa.” Reí con ella. Cuando había bebido no había quien la pudiera parar.
Negué con la cabeza. “Quiero buscar a Justin, quería hablar conmigo.” Grité por encima de la música para que pudiera oírme mejor.
“Está allí.” Dijo señalándolo.
Ambas miramos la escena. Matt había encarado a Justin pero este parecía relajado y supo que decir para que Matt se alejara, no sin antes golpearle hombro con hombro. Como un niño al que le quitan su juguete favorito porque es hora de dormir. Justin me devolvió entonces la mirada y le pregunté con los ojos de qué iba todo aquello. Él me sonrió y me hizo un gesto para que me relajara, diciéndome que no tardaría en volver.
“¿Tu te fías de esto?” Le pregunté a Danna. Ella los miró justo cuando Justin volvió a avanzar detrás de Matt y negó con la cabeza.
“Algo turbio traman.”
“¿Crees que debería ir a preguntar?”
“Cariño, yo directamente los frenaba a los dos.”
Levanté la vista pero ya no podía verles. Lo mas seguro es que se encontraran fuera de la casa.
Opte por seguir el consejo de Danna y atravesé la habitación directa a la puerta. ¿Para qué iban hablar Justin y Matt? A lo máximo que podían llegar era a no llegar a las manos cuando estaban en un mismo sitio. Todavía no sabía quien había tenido la fantástica idea de invitarle a la fiesta.
Agarré el picaporte y antes de poder girarlo una mano me agarró la muñeca y se coló entre mi cuerpo y la puerta.
“¿Vas a tomar el aire, ___?” Preguntó Ryan con una sonrisa.
“Si esto es uno de tus trucos de salvarle el culo a tu mejor amigo, olvídate Ryan.” Suspiré intentando esquivarle.
“Venga, vamos a bailar un poco, anda.” Cogió mis manos y tiró de mí hacia la pista improvisada.
Nos alejamos un poco de la puerta, pero yo seguía con la idea de salir ahí fuera y ver que ocurría exactamente.
“No tengo tiempo para esto, Ryan.” Dije mientras él bailaba delante de mí, agitando los brazos y las piernas casi como un loco.
“Solo un bailecito, no creo que eso haga daño.” Cogió una de mis manos haciendo que diera una vuelta sobre mí.
Negué con la cabeza y Ryan siguió bailando alrededor de mi. Divisé a Danna y la pedí ayuda gesticulando. Ella no tardo mucho en alcanzarlos. Tocó la espalda de Ryan obligándolo a darse la vuelta para ver quien era. Danna no perdió mucho mas el tiempo. Cogió a Ryan de las solapas de su camisa y tiró de él hacia ella colocando sus labios sobre los suyos. Ryan no pareció quejarse y eso me dio a mi el tiempo para llegar a la puerta y poder salir.
“¿Justin?” Pregunté sacando la cabeza por la puerta.
Delante de mi estaba Justin que no tardó ni un segundo en darse la vuelta para mirarme. A su lado estaba Matt, llorando y moqueando como si le fuera la vida en ello. Y estaba Tony, acompañado de dos de sus matones, uno de ellos le ofrecía una pistola a Justin. ¿Qué estaba pasando aquí? Dios, mio, ¿no iban hacerles nada a ellos no? No, no, no, Justin sabía como salir de esto. Él había terminado con las peleas, con todo esto. Me lo prometió. Sé que lo ha cumplido, sé que lo ha hecho. Pero, ¿y si esto era a lo que se refería Ryan el otro día…?
“Vuelve dentro.” Me pidió de inmediato. Quería salir pero mis piernas parecían no responder. En cambio, di varios pasos hacia delante. Cerrando la puerta tras de mi.
“¿Qué esta pasando, Justin?” Pregunté temblorosa.
“¡NO! Vuelve dentro, ahora.” Gritó haciendo que me parara en seco. Mi corazón se aceleró a la máxima velocidad.

Tony se rió. ¿Aquello le parecía divertido? Maldito enfermo.
Se acercó a Justin entregándole el arma que sujetaba uno de sus gorilas. Justin la agarró con fuerza. Esto no podía estar pasando, no, no era posible.
Miré a Matt que seguía en el suelo, agazapado protegiéndose de todos mientras miraba a Tony y Justin con temor. Quise acercarme hasta él pero los pies de nuevo no me respondían y me quedé quieta, asustada, aterrada, sin saber que hacer.
Justin me miró una vez mas a la vez que cargaba el arma. Pidiéndome algo con los ojos. ¿Perdón? ¿Por qué…?
“Vuelve a casa, ____.” Pidió de nuevo con mas fuerza.
“No querida, quédate y contempla el espectáculo.” Pidió Tony con diversión.
Las lágrimas estaban empezando a salir. Anduve solo un paso hacia Justin, suplicándole. Con miedo de que si le tocaba me apartara de un empujón.
 “Justin… por favor, no lo hagas…” Susurré con una última súplica.



Pero sus dedos encontraron el gatillo y el cuerpo de Matt golpeó el suelo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario